¿Desde qué semana debo empezar mi control prenatal?
Cuándo pedir tu primera hora, qué exámenes se piden al inicio y por qué llegar temprano importa más de lo que parece.
Francisca Carrillo, matrona4 min de lectura
Es una de las preguntas que más recibo, y la respuesta corta es: apenas tengas un test positivo. No necesitas esperar a sentir síntomas ni a que pasen las primeras semanas.
Lo ideal es iniciar el control antes de las 12 semanas. Si ya pasaste ese plazo, igual ven: nunca es tarde para empezar.
Por qué conviene llegar temprano
Las primeras doce semanas concentran decisiones que después no se pueden tomar. Hay exámenes que solo tienen valor si se hacen dentro de cierta ventana, y suplementos que protegen justo en ese período.
- El ácido fólico previene defectos del tubo neural, y actúa en las primeras semanas de gestación.
- La ecografía entre las 11 y 14 semanas es la que mejor determina tu fecha probable de parto.
- Los exámenes de sangre iniciales detectan anemia, infecciones y tu grupo sanguíneo a tiempo.
- Si tienes alguna condición previa —diabetes, hipertensión, tiroides— hay que ajustar tratamientos cuanto antes.
Qué pasa en tu primera consulta
La primera vez conversamos harto. Reviso tus antecedentes de salud, embarazos previos si los hubo, tu ciclo, medicamentos que tomes y cómo te has sentido. Con la fecha de tu última menstruación calculamos las semanas y tu fecha probable de parto.
Después viene el examen físico: peso, presión arterial y, según las semanas, buscamos los latidos de tu bebé. Salimos con las órdenes de tus primeros exámenes y una fecha para el siguiente control.
Qué llevar
- Tu carnet de identidad.
- La fecha de tu última menstruación, si la recuerdas.
- Exámenes o ecografías previas, si ya te hiciste alguna.
- La lista de medicamentos o suplementos que estés tomando.
Si tienes sangrado, dolor abdominal intenso o fiebre, no esperes a tu hora agendada: acude al servicio de urgencia más cercano.
